El año 2024 se caracterizó por un cambio de tendencia en el mercado inmobiliario. Si en 2023 el aumento de los tipos de interés propició que el precio de la vivienda se ralentizara y que disminuyera la demanda (las compraventas cayeron un 10,2%), en 2024 el precio se aceleró de forma notable. Así, el precio de la vivienda pasó de crecer un 3,9% en 2023 a un 6,0% interanual en el 3T 2024 según el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), basado en valor de tasación. La aceleración es todavía más evidente en el índice del INE, basado en precios de transacción: del 4,0% en 2023 al 8,2% interanual en el 3T 2024.
Esta aceleración de los precios se ha producido en un contexto en el que la demanda de vivienda se ha mantenido muy dinámica. El número de compraventas aumentó un 8,1% interanual en enero-noviembre de 2024 (628.000 unidades en el acumulado de 12 meses hasta noviembre, un 24% más que en 2019), a causa de un conjunto de factores que están impulsando la demanda: crecimiento de la renta bruta disponible, pujanza de la demanda extranjera, flujos migratorios positivos, situación financiera favorable de los hogares, reducción de los tipos de interés y expectativa de que los precios de la vivienda seguirán aumentando.
El reloj inmobiliario de CaixaBank Research muestra este movimiento: el sector abandonó la zona de desaceleración en la que se hallaba en 2023 (descenso de ventas, pero no de precios) para entrar en la zona expansiva en 2024 (incremento de ventas y del precio)
Fuente: Caixa Bank Reseach